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Arroz al horno con morcilla y costillas: receta tradicional valenciana

Hay recetas que no necesitan demasiada presentación porque forman parte de la memoria de muchas casas. El arroz al horno es una de ellas. Un plato humilde, completo y sabroso que huele a domingo, a cazuela de barro, a cocina encendida y a mesa compartida.

En la Comunidad Valenciana también se conoce como arròs al forn, y aunque cada familia tiene su forma de prepararlo, hay ingredientes que casi nunca fallan: arroz, garbanzos, patata, tomate, costillas y un buen embutido. Entre ellos, la morcilla de cebolla ocupa un lugar especial porque aporta ese sabor profundo, meloso y ligeramente especiado que convierte un arroz sencillo en un plato con carácter.

En esta receta vamos a preparar un arroz al horno con morcilla y costillas, siguiendo una versión tradicional, fácil de hacer en casa y pensada para que el grano quede suelto, sabroso y con ese punto dorado tan característico del horno.

Qué es el arroz al horno y por qué es tan especial

El arroz al horno valenciano es una receta tradicional de aprovechamiento que antiguamente se preparaba muchas veces con las sobras del cocido. De ahí vienen algunos de sus ingredientes más habituales, como los garbanzos, la carne de cerdo, el caldo y la morcilla.

Con el tiempo, este plato se ha convertido en una receta con identidad propia. Ya no se cocina solo para aprovechar restos, sino porque es uno de esos arroces que siempre apetecen. Tiene sabor, textura y presencia. Además, se prepara en el horno, lo que permite que todos los ingredientes se cocinen de forma uniforme y que el arroz absorba el caldo poco a poco.

La clave está en usar buenos ingredientes. Unas costillas sabrosas, un caldo con cuerpo y una morcilla artesana marcan la diferencia. En platos tan tradicionales, la calidad del embutido se nota desde el primer bocado.

El papel de la morcilla en el arroz al horno

La morcilla no es un ingrediente secundario en esta receta. Es uno de los elementos que más sabor aporta al conjunto. Durante la cocción, su grasa y sus especias se integran con el arroz, el caldo, las costillas y los garbanzos, creando un plato más redondo y aromático.

La morcilla de cebolla funciona especialmente bien porque tiene una textura jugosa y un sabor intenso, pero equilibrado. Al hornearse, queda ligeramente tostada por fuera y cremosa por dentro. Ese contraste es una de las partes más apreciadas del arroz al horno.

Para esta receta puedes utilizar morcilla artesana de La Capsana, elaborada siguiendo la tradición de la sierra alicantina. En este tipo de platos, donde el producto tiene tanto protagonismo, elegir un embutido de calidad cambia por completo el resultado final.

Compra los ingredientes para esta receta

Ingredientes para hacer arroz al horno con morcilla y costillas

Para 4 personas:

  • 400 g de arroz redondo
  • 300 g de costillas de cerdo troceadas
  • 2 morcillas de cebolla
  • 1 patata grande
  • 1 tomate maduro
  • 200 g de garbanzos cocidos
  • 1 cabeza de ajos
  • 800 ml de caldo de carne o caldo de cocido
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • Hebras de azafrán o colorante alimentario
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal al gusto

Si quieres un resultado más auténtico, lo ideal es utilizar una cazuela de barro. Conserva muy bien el calor y ayuda a que el arroz quede con esa textura tradicional tan característica.

Cómo hacer arroz al horno con morcilla y costillas paso a paso

1. Precalienta el horno

Antes de empezar con el sofrito, precalienta el horno a 200 ºC, con calor arriba y abajo. El arroz al horno necesita entrar en un horno bien caliente para que la cocción sea uniforme desde el principio.

2. Dora las costillas

En una sartén amplia o directamente en una cazuela apta para fuego, añade un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente, incorpora las costillas troceadas con una pizca de sal.

Dóralas bien por todos los lados. Este paso es importante porque el dorado de la carne dará más sabor al caldo y al arroz. No tengas prisa: cuanto mejor se selle la costilla, más sabroso quedará el plato.

3. Añade la patata

Pela la patata y córtala en rodajas de grosor medio. Añádela a la sartén y márcala ligeramente junto con la carne. No hace falta cocinarla del todo, solo dorarla un poco para que después termine de hacerse en el horno.

Retira las patatas y resérvalas.

4. Sofríe el arroz con el pimentón

En el mismo aceite donde has dorado la carne, añade el arroz y remueve durante un minuto. Después incorpora el pimentón dulce y mezcla rápidamente para que no se queme.

Este paso ayuda a que el arroz coja sabor desde el inicio. El pimentón aporta color, aroma y ese fondo tan característico de muchas recetas valencianas.

5. Monta la cazuela

Coloca el arroz en una cazuela de barro o en una fuente apta para horno. Añade las costillas, los garbanzos cocidos y reparte bien todos los ingredientes.

Después coloca por encima las rodajas de patata, el tomate partido por la mitad, la cabeza de ajos en el centro y las morcillas de cebolla.

La presentación tradicional del arroz al horno es sencilla, pero muy visual. Cada ingrediente se coloca de forma que quede visible en la superficie.

6. Añade el caldo caliente

Calienta el caldo antes de incorporarlo. Este detalle es importante para no cortar la cocción del arroz.

Añade aproximadamente el doble de caldo que de arroz. Para 400 g de arroz, unos 800 ml de caldo suelen funcionar bien. Ajusta la sal si es necesario y añade unas hebras de azafrán o un poco de colorante alimentario.

7. Hornea el arroz

Introduce la cazuela en el horno precalentado a 200 ºC y cocina durante unos 20 minutos, o hasta que el arroz haya absorbido el caldo y la superficie esté ligeramente dorada.

El tiempo puede variar un poco según el horno y el tipo de cazuela, pero evita abrir la puerta constantemente. El arroz necesita una temperatura estable.

8. Deja reposar antes de servir

Cuando el arroz esté listo, sácalo del horno y déjalo reposar entre 5 y 10 minutos. Este reposo permite que el grano termine de asentarse y que los sabores se integren mejor.

Después, solo queda servir y disfrutar

Consejos para que el arroz al horno quede perfecto

El primer consejo es usar arroz redondo, porque absorbe muy bien el sabor del caldo sin perder su textura. No es recomendable utilizar arroces largos o vaporizados para esta receta, ya que el resultado no será el mismo.

También es importante respetar la proporción de caldo. En el arroz al horno, lo habitual es utilizar el doble de caldo que de arroz, aunque puede variar ligeramente según la potencia del horno y la cazuela.

Otro punto clave es no remover el arroz una vez entra en el horno. A diferencia de otros platos, aquí los ingredientes se colocan en la cazuela y se dejan cocinar sin moverlos. Así se consigue una cocción más uniforme y una presentación más tradicional.

Y, por supuesto, elige un buen embutido. La morcilla de cebolla artesana aporta sabor, jugosidad y personalidad. Es uno de esos ingredientes que hacen que el arroz al horno tenga alma.

Variaciones del arroz al horno tradicional

El arroz al horno admite pequeñas variaciones según la zona y la costumbre familiar. Hay quien lo prepara con panceta, con pelota de cocido, con longaniza o con diferentes tipos de morcilla. También puede hacerse con caldo de puchero para conseguir un sabor más intenso.

En algunas casas se añade una vuelta de blanco o embutido cocido, mientras que en otras se prefiere una versión más sencilla, centrada en costillas, garbanzos y morcilla.

Lo importante es mantener la esencia: un arroz seco, cocinado al horno, con ingredientes sabrosos y una base tradicional.

Con qué acompañar el arroz al horno con morcilla y costillas

Este plato es contundente y completo, así que no necesita demasiados acompañamientos. Puedes servirlo con una ensalada sencilla de tomate, cebolla tierna y aceitunas, o con una ensalada verde fresca para equilibrar.

También combina muy bien con encurtidos, como pepinillos, cebolletas o variantes. Ese toque ácido ayuda a limpiar el paladar y acompaña muy bien la intensidad de la morcilla y las costillas.

Una receta con sabor a tradición valenciana

El arroz al horno con morcilla y costillas es mucho más que una receta de arroz. Es una forma de cocinar ligada al territorio, a la cocina de aprovechamiento y a los sabores de siempre.

Cada ingrediente tiene su papel: la costilla aporta intensidad, los garbanzos dan textura, la patata suaviza, el tomate equilibra y la morcilla llena el plato de aroma y carácter.

Prepararlo en casa es una manera sencilla de recuperar una receta tradicional valenciana que sigue funcionando generación tras generación. Porque hay platos que no pasan de moda. Solo necesitan buenos ingredientes, tiempo y ganas de sentarse a la mesa.

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Preguntas frecuentes sobre el arroz al horno con morcilla y costillas

¿Qué tipo de arroz se usa para el arroz al horno?

Lo más recomendable es utilizar arroz redondo, porque absorbe muy bien el sabor del caldo y mantiene una textura adecuada durante la cocción en horno.

¿Puedo hacer arroz al horno sin cazuela de barro?

Sí. Conviene sofreír la carne, el tomate y el arroz antes de añadir el caldo. Así el grano se impregna del sabor del sofrito y el resultado final queda más sabroso.

¿Cuánto tiempo necesita el arroz al horno?

El tiempo habitual es de 40-45 minutos a 200 ºC, aunque puede variar según el horno, el tipo de cazuela y la cantidad de caldo. Después conviene dejarlo reposar unos 10 minutos.

¿Se puede sustituir la morcilla?

Para mantener el sabor tradicional, no es lo más recomendable. La morcilla de cebolla aporta una parte esencial del aroma y la untuosidad del arroz al horno.

¿El arroz al horno es lo mismo que la paella?

No. La paella se cocina en paella o paellera sobre fuego directo. El arroz al horno se prepara en cazuela, normalmente de barro, y termina su cocción dentro del horno.
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